Desigualdad en Brasil

jueves, 1 de julio de 2010

Autoevaluación

La realización del trabajo de historia mediante la utilización del blog fue, en nuestra opinión, muy productiva porque, desde el lado de TICS, nos hizo trabajar con la tecnología poniendo en escena lo que nosotras sábíamos de computación, y aprendiendo a usar nuevas técnicas gracias a la ayuda de la profesora. Creemos que esto es muy importante porque hoy en día conocer diferentes pogramas virtuales y saber manejarnos con computadoras es indispensable por dos motivos. El primero es que es un requisito fundamental para poder conseguir un buen empleo; y, en segundo lugar, porque las innovaciones tecnológicas están avanzando cada vez más rápido y es necesario no quedarse afuera de este nuevo mundo "digitalizado".

Por otra parte, hacer este trabajo fue muy productivo para la asignatura de historia ya que nos permitió conocer una nueva realidad, la de Brasil, mediante la investigación y el análisis de fuentes, y nos permitió sacar nuestras propias conclusiones.

Gracias a este proyecto hoy conocemos una realidad que nos toca tan de cerca pero que forma parte del mundo en que vivimos, y que nos podría pasar a nosotros, por eso es importante tomar conciencia de la misma, y creemos que la mejor manera es a partir del estudio.

Conclusiones


A partir de toda la investigación hecha para conocer la situación social en Brasil, nosotras pudimos aprender muchas cosas nuevas que no sabíamos, y de esta manera llegamos a la conclusión de que en Brasil no todo es lo que parece. Cuando la gente habla de este país, inmediatamente uno piensa en una nación en desarrollo que en cualquier momento puede convertirse en una gran potencia mundial debido a las enormes riquezas del mismo. También pensamos en el hermoso paisaje, en alegría, música. Sin embargo, después del estudio realizado, nos dimos cuenta de que en Brasil no todo es color de rosas. La desigualdad social existente allí es muy grande, hay muchas personas que viven en una condición de pobreza extrema que los lleva a vivir en lugares como las favelas, donde no pueden tener una vida digna porque están marginados de la sociedad. Ellos no pueden acceder a la educación o a un empleo, sus derechos no se respetan, están todo el tiempo tratando de sobrevivir, y lo hacen como pueden, lo que en muchos casos los conduce a la delincuencia.
En nuestra opinión, todo esto se debe a una mala distribución de las riquezas que posee el país, ya que no toda la sociedad se beneficia de ellas sino una pequeña porción, quedando todo el resto, como dijimos antes, en la pobreza.
Sin embargo, la desigualdad que existe en Brasil en el presente es menor que la que existía muchos años atrás, pero sigue siendo importante. Por eso, nosotras creemos que el Estado debe seguir tomando medidas cada vez más eficaces para poder acabar con esa desigualdad, para que el país pueda desarrollarse plenamente y la sociedad deje de encontrarse dividida entre ricos y pobres. Asimismo, creemos que para que esto se logre es fundamental la participación activa de todo el pueblo reclamando por sus derechos, para que todos juntos logren crear un mundo mejor.

martes, 29 de junio de 2010

Análisis de las fuentes periodísticas consultadas

Los dos artículos periodísticos provenientes de Brasil coinciden en un punto: la desigualdad en el país está disminuyendo con el paso de los años pero todavía queda mucho por hacer para que Brasil deje de ser una nación desigual.
Estas fuentes de información nos muestran que las diferencias poblacionales son mucho menores hoy de lo que eran cuando todo comenzó, con la llegada al país de colonos portugueses y esclavos africanos. Sin embargo, ambas advierten que ello no significa que el problema esté solucionado y que la población viva en una condición de homogeneidad económica y social. Lo que establecen es que viven un poco mejor gracias a diferentes programas que buscan solucionar estos conflictos (como la Bolsa Familia), pero que aún así hace falta seguir empeñándose cada día más para lograr que algún día Brasil logre superar ese conflicto social que viene desde hace mucho tiempo atrás.
Por otra parte, el mapa (también utilizado como fuente) nos da a conocer la ubicación de las favelas en Brasil. Esto es importante porque las favelas son el "centro" que marca la desigualdad social del país, la mala distribución de las riquezas que origina que muchas personas vivan en una condición de marginalidad y rodeados de drogas, delincuencia, desnutrición, muerte.
El análisis de toda esta información es muy importante porque nos permite conocer la realidad existente en Brasil, y de esta manera poder sacar nuestras propias conclusiones.
Los brasileños ricos gastan en 3 días lo mismo que los brasileños pobres en un año

Los millonarios brasileños, que suponen una ínfima minoría de la población, gastan en tres días lo mismo que los más pobres durante todo un año, según un estudio divulgado hoy por el estatal Instituto de Pesquisa Económica Aplicada (Ipea).
El informe está basado en datos obtenidos en una investigación que el Ipea realizó el año pasado en todo el país, el cual constató que en la cúspide de la porámide social brasileña sólo se sitúa el 1% de los casi 200 millones de habitantes que tiene el país.
"A pesar de que los abismos sociales disminuyen en el país desde 2001, Brasil sigue siendo un monumento a las grandes desigualdades", declaró Sergei Moraes, investigador del Ipea.
Moraes dijo que la disminución de las brechas sociales se ha comprobado con las continuas disminuciones del índice Gini, usado para medir la desigualdad en un país y que varía de 0 a 1.
De acuerdo a los datos del Ipea, el índice Gini era en Brasil de 0,594 en 2001 y cayó el año pasado a 0,544.
Aunque la disminución ha sido constante, Moraes calculó que para llegar a un índice de 0,40, que se considera "justo" según padrones internacionales, "Brasil puede demorar unos veinte años".
En opinión de Moraes, la única manera de acelerar el cierre de la brecha social es invertir "más y mejor" en los planes de atención a los más pobres, y con especial énfasis en las áreas de educación y capacitación profesional.

Brasilia, 24-09-2009

sábado, 19 de junio de 2010

La desigualdad: una lucha constante

Desigualdad social y pobreza caen en Brasil a pesar de crisis

"Unos 4 millones de personas dejaron de ser pobres en más de siete años hasta la fecha y la desigualdad social en Brasil se redujo más de 4% en el primer semestre a pesar de la crisis financiera global, según un informe oficial.
La tasa de pobreza en las seis principales regiones metropolitanas de Brasil -Sao Paulo, Rio de Janeiro, Porto Alegre, Belo Horizonte, Recife y Salvador- tuvo en ese mismo período caída de 26,8%, al pasar de 42,5% a 31,1%.
La cifra marca que los considerados "pobres" pasaron en ese lapso de 18,5 millones a 14,5 millones.
Por su parte, la desigualdad social en Brasil, medida por el denominado índice de Gini, que mide esa condición con valores de 0 a 1 (más cerca de 1 la desigualdad es mayor), llegó a 0,493 en junio, el menor nivel desde 2002, cuando se aplica la revisión metodológica actual.
En enero pasado el Gini estaba en 0,514 puntos, con lo cual la caída dentro de ese semestre fue de 4,1%, la más alta desde 2002.
EL presidente del Ipea, Marcio Pochmann, justificó la mejora en que "la crisis estuvo "más concentrada" en el sector industrial y además las clases menos bajas estuvieron favorecidas por mejoras salariales y políticas asistenciales.
Sin embargo, alertó que el índice mayor a 0,4 aún representa pésima distribución de renta. Hay una tendencia a la caída, pero todavía estamos lejos de llegar a algo comparable a los países más desarrollados".

Fuente: Periòdico "La Primerìsima", Brasilia, 4 de agosto de 2009.

Ver Brasil, zonas de mayor desigualdad en un mapa más grande

“Las favelas son como ciudades medievales, fortificaciones defensivas que tienen sus límites determinados por la miseria (…) construidas con materiales de mala calidad, esos conjuntos habitacionales están ubicados en zonas apartados del centro de las ciudades, carentes de infraestructura adecuada. Su alejamiento manifiesta una clara intención de los poderes públicos en segregar una parte de la población(…) los espacios públicos son frecuentados por los moradores, como en todas las favelas, es como si las pequeñas casas, ya abarrotadas, derramasen en las calles sus excedentes. En las esquinas: puntos comerciales, puntos de drogas, puntos de encuentros (…), mujeres lamentan sus desdichos en la soledad de amar y amamantar a hijos sin padres (…) el tiempo rápidamente los hace hombres, los amigos ahora se convierten en socios de pandillas del crimen. Para los que viven en la marginalidad, el trabajo es sinónimo de esclavitud, no es posible vivir dignamente con un trabajo honesto, los que intentan, son considerados necios”.
(PASSOS, Selma. Ensayo: Las favelas o las Cidade de Deus: ¿Una identidad del gueto negro? Revista electrónica de Geografía y Ciencias Sociales, Universidad de Barcelona [En Línea] 2005 [Citado en 15 de Noviembre 2009]. Disponible en: http://www.ub.es/geocrit/sn/sn-194-48.htm)

sábado, 5 de junio de 2010

La desigualdad: sus orìgenes

La ocupación organizada de Brasil comenzó en 1530, cuando Portugal envió a los primeros colonos para establecer asentamientos permanentes. Hasta ese momento, el territorio estaba escasamente poblado por tribus indígenas, y la llegada de los colonos supuso implementar un nuevo orden administrativo. La primer medida que se tomó fue crear un sistema de capitanías, que fue determinante para que, incluso hoy en día, Brasil sea un país con marcados regionalismos.
Con el paso del tiempo, los colonos desarrollaron un gran sentido de racionalismo y comenzaron a desear la independencia, que finalmente se logró el 7 de septiembre de 1822. Asimismo, unos años después, en 1889, se consagró una República.
Sin embargo, hasta ese momento, Brasil se caracterizó por una marcada desigualdad social basada en la esclavitud, lo que señalaba la amplia diferencia entre la población de la clase más alta, la dominante, y quienes vivían recibiendo órdenes y en una lamentable condición de pobreza.
En 1995 el gobierno brasileño asumió compromisos para combatir la pobreza y la exclusión social (que, como se expresó anteriormente, venía desde mucho tiempo atrás) en una Cumbre Mundial sobre Desarrollo Social, de Copenhague. Sin embargo, el Informe 2000 de Social Watch (edición brasileña) hizo un análisis en el que estableció una perpetuación de la desigualdad socioeconómica que sigue excluyendo a gran parte de la población de los beneficios sociales, culturales, económicos, tecnlógicos y científicos existentes. Esto demuestra que el gobierno brasileño no cumplió con los compromisos asumidos en Copenhague.
En el 2003 Lula llegó al poder, y bajo su mandato, Brasil se convirtió en ejemplo a seguir por los países emergentes para superar la crisis económica. La reciente Cumbre sobre Seguridad Alimentaria fue la última plataforma utilizada por Lula para exhibir los logros de su gobierno en la lucha contra el hambre. Asimismo, más de la cuarta parte del país se ve beneficiada gracias a la llamada Bolsa Familia, el programa asistencial más importante que aplicó el presidente bajo el lema Hombre Cero.
Aun así, Brasil arrastra graves problemas internos de difícil solución, que se concentran en uno solo: la desigualdad. Si bien en los siete años del actual gobierno esta desigualdad se ha reducido un 19%, sigue siendo el séptimo país más desigual del mundo.
En este sentido, podemos mencionar que en ciudades como Río de Janeiro la violencia en las favelas, que viven bajo el imperio del narcotráfico, se sigue agravando.

miércoles, 19 de mayo de 2010

Hipótesis

Si bien, en la actualidad, Brasil es uno de los países más importantes del mundo como consecuencia de su enorme desarrollo ecónomico e industrial, la desigualdad existente entre la población por la mala distribución de las riquezas no demuestra lo mismo; y si el Estado no toma medidas eficaces para la solución de este gran problema, la situación va a tornarse más grave en el futuro.

domingo, 16 de mayo de 2010

Las Favelas

Las favelas son edificaciones muy rudimentarias construidas alrededor de las grandes ciudades de Brasil. Generalmente, no hay ni agua corriente ni luz, y los habitantes viven en condiciones de pobreza y rodeados de delincuencia; además, no creen en los políticos ni en sus promesas.
Actualmente, en las favelas brasileñas viven alrededor de 6,5 millones de personas, de las cuales entre 3 y 18 millones son niños que pasan dia y noche en las calles.
Estos "barrios marginales" se caracterizan principalmente por la violencia, las enfermedades y la desesperación. Sin embargo, sus habitantes muestran notable espíritu y determinación ya que luchan por tener una vida digna a pesar de enfrentarse diariamente con enormes dificultades.
Estas gente busca un futuro que podría considerarse utópico, porque si bien Brasil es uno de los paices mas ricos del mundo, sus riquezas estan mal administradas por el Estado, y las situación económica de la población pobre es cada vez peor.
Durante años se consideró que las favelas debían ser etapas temporales para gente casi sin recursos que, una vez que mejoraran su economía, las dejarían para trasladarse a mejores sitios. Pero hay familias que llevan ya cuatro generaciones en la misma favela.
En conclusion podemos decir que quienes viven en las favelas, más que vivir están sobreviviendo.

Diferencias poblacionales en Brasil


Brasil se consagra como la duodécima economía del mundo; y, la misma, es líder en América Latina gracias al importante desarrollo industrial, agrícola y exportador de ese país.
Asimismo, la sociedad brasileña se caracteriza por presentar una gran diversidad étnica ya que cuenta con una considerable cantidad de descendientes europeos, indígenas, africanos y asiáticos.
Sin embargo, a pesar de todo esto, existen en el país 37 millones de brasileños sumidos en la pobreza (lo que corresponde al 22% de la población total), y ello se debe a la gran desigualdad presente entre las diferentes clases sociales.
Como consecuencia de esa situación, se han formado en Brasil “barrios marginales” conocidos como favelas, (mayoritariamente en la ciudad de Río de Janeiro), donde vive más de un tercio de la población, que no puede acceder a la educación ni a la salud, y que vive en un ambiente de constante violencia en el que sobrevive el más fuerte.
Por otra parte, en las últimas décadas, Brasil avanzó notoriamente respecto a la enseñanza pero la escolaridad de su población es una de las más bajas de Latinoamérica. Respecto a esto, se puede establecer que la tarifa de analfabetismo en los adultos que viven en favelas es más de tres veces mayor que en los que no residen en ellas, y solo el 2% de las personas de estos lugares va a la universidad.
Esto demuestra la gran diferencia entre los niveles de vida de la gente que vive marginada y la que puede acceder a una vida digna.